El Gobierno de México aseguró que no existen elementos que vinculen a la planta de Taylor Farms México con el brote de ciclosporiasis investigado en Estados Unidos, luego de que los análisis oficiales descartaran la presencia del parásito Cyclospora cayetanensis.

La Secretaría de Salud informó que la Cofepris realizó una inspección en las instalaciones de la empresa y tomó muestras de producto y agua para verificar las condiciones sanitarias.

Los resultados de laboratorio confirmaron que ninguna de las muestras analizadas presentó rastros del microorganismo relacionado con la enfermedad intestinal.

Además de la ausencia del parásito, las pruebas determinaron que el agua utilizada en la planta cumplía con los estándares sanitarios y que no existía contaminación por coliformes fecales.

Las autoridades mexicanas señalaron que la lechuga que originó la alerta correspondía a un lote retenido en la aduana de Laredo, Texas, por lo que nunca fue distribuido para consumo en Estados Unidos.

Indicaron también que la trazabilidad del producto permitió ubicar el cargamento específico y aclarar el origen del señalamiento.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) modificó posteriormente la información publicada sobre el caso.

Durante la revisión sanitaria tampoco se identificaron casos de enfermedades diarreicas entre el personal de la planta que justificaran una intervención adicional.

Las autoridades reiteraron que los procesos de inocuidad implementados en las instalaciones cumplen con estándares nacionales e internacionales para la producción y exportación de alimentos.