El largometraje “Boli derretido”, dirigido y escrito por el cineasta yucateco Augusto Castillo, forma parte de la competencia oficial de Largometraje Mexicano en la edición 29 del Festival Internacional de Cine Guanajuato.

La película sigue la historia de Luis, un adolescente que enfrenta la muerte de su padre y que, a partir de esa pérdida, debe asumir responsabilidades para las que aún no estaba preparado.

En entrevista, Castillo explicó que el proyecto nació de la inquietud por explorar cómo un niño afronta el duelo y el proceso de crecer de manera acelerada ante una pérdida familiar.

La historia también incorpora elementos de la cosmovisión y las leyendas mayas, que acompañan al protagonista en su búsqueda por comprender la ausencia de su padre y dar sentido a su nueva realidad.

El realizador señaló que el título hace referencia al tradicional “boli”, un postre muy popular en Yucatán, cuya facilidad para derretirse simboliza la fragilidad emocional que vive el personaje principal.

La producción fue filmada en diversas locaciones del municipio de Homún, Yucatán, donde destacan escenarios naturales y cenotes que forman parte de la identidad visual de la cinta.

Castillo explicó que el proyecto se desarrolló mediante un proceso creativo poco convencional, con siete etapas de rodaje distribuidas durante un año y un guion flexible que fue transformándose conforme avanzaba la filmación.

El cineasta aseguró que incluso la estructura narrativa cambió durante la etapa de montaje, lo que permitió fortalecer el peso dramático del duelo que atraviesa el protagonista.

La película fue realizada entre 2020 y 2021 con recursos limitados y el apoyo de amigos, habitantes de la comunidad y autoridades locales, quienes colaboraron de manera voluntaria durante la producción.