El repunte reduce el espacio para decisiones rápidas sobre la tasa de interés. Banxico deberá valorar si las presiones son temporales o si el crecimiento y los servicios pueden mantener la inflación por encima de su objetivo.

El Índice Nacional de Precios al Consumidor avanzó 0.10 por ciento respecto de la quincena anterior. Aunque la tasa anual permanece dentro del intervalo de variabilidad del Banco de México, el resultado rompió la trayectoria de desaceleración observada en los meses previos.

El dato se conoce después de que el Banco de México mantuviera su tasa de referencia en 6.50 por ciento. La combinación de una economía con mayor crecimiento durante el segundo trimestre y presiones subyacentes todavía elevadas podría influir en las próximas decisiones de política monetaria.

La evolución de los alimentos, los energéticos y los servicios será determinante para saber si el repunte es temporal o marca un cambio de tendencia durante la segunda mitad del año.

Las próximas quincenas mostrarán si se trató de un rebote aislado o de una presión más persistente.