El gobierno de Estados Unidos anunció que permitirá al público observar la ejecución de Nidal Malik Hasan, exmayor y psiquiatra del Ejército condenado por el asesinato de 13 personas durante un ataque ocurrido en 2009.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que el fusilamiento está programado para el próximo 3 de diciembre, a las 13:00 horas, en la base militar de Fort Hood, Texas.

Durante una entrevista, el funcionario sostuvo que la ejecución debe ser pública para mostrar las consecuencias de cometer ataques de esta naturaleza contra integrantes de las Fuerzas Armadas.

Posteriormente, un portavoz del Pentágono confirmó que el procedimiento será transmitido en vivo, aunque todavía no se han anunciado los mecanismos de acceso.

Hasan fue declarado culpable en 2013 por un tribunal militar, después de abrir fuego contra soldados y personal que se encontraba en instalaciones de preparación médica de Fort Hood.

La sentencia recibió recientemente la autorización del presidente Donald Trump, requisito establecido por la legislación militar estadounidense para llevar a cabo la ejecución.

De concretarse, sería la primera ejecución realizada por las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1961 y el primer fusilamiento militar desde 1945.

La decisión no solamente reactiva un método de ejecución utilizado décadas atrás, sino que abre un debate sobre los límites de convertir el cumplimiento de una sentencia de muerte en un acto de acceso público.