Entre reuniones, discursos y actividades públicas, Citlalli Hernández tiene una compañera que también ha conseguido hacerse un espacio en sus redes sociales: Patria, la perrita que terminó convirtiéndose en parte de su familia. La historia comenzó con un encuentro que, según las publicaciones dedicadas a Patria, provocó una conexión prácticamente inmediata. La propia cuenta de la perrita lo relata con humor al asegurar que Citlalli “se enamoró de mí a primera vista”. Pero para que aquella conexión se convirtiera en adopción hizo falta un pequeño empujón. De acuerdo con la historia compartida en redes, Clara Brugada fue quien terminó convenciendo a Hernández de adoptarla, coincidiendo con el cumpleaños número 34 de la política mexicana. Y Patria se quedó. Desde entonces, la perrita ha aparecido en distintos momentos de la vida cotidiana de Hernández. Fotografías cargándola, abrazándola o simplemente compartiendo tiempo con ella muestran una faceta alejada de los actos públicos y las responsabilidades gubernamentales. La propia Citlalli también ha aprovechado el peculiar nombre de su compañera para bromear. Durante el Día Mundial del Perro llegó a presentarla en redes como “la perrita más patriótica de la 4T”. Detrás del juego político existe, sin embargo, una historia mucho más sencilla: la de una persona que conoció a una perrita, creó un vínculo con ella y decidió incorporarla a su vida. Lo que comenzó como un encuentro inesperado terminó convirtiéndose en una relación de años. Patria no necesitó discursos ni campañas para conquistar a Citlalli Hernández: le bastó aquel primer encuentro para encontrar una familia.