Los plásticos representan un peligro para los animales incluso sin necesidad de que estos traguen una bolsa, una botella o un fragmento de microplástico. Una investigación realizada durante la maestría en Ciencias Biológicas de la UNAM encontró evidencia de que el DEHP, un compuesto utilizado para hacer más flexibles materiales como el PVC, puede provocar daño genético en tortugas de agua dulce. El estudio fue encabezado por la bióloga Mara Daniela Tercero Jalpa, bajo la dirección de Víctor Hugo Reynoso Rosales, investigador del Instituto de Biología de la UNAM. Durante 14 semanas se dio seguimiento a tortugas en cautiverio expuestas a diferentes dosis del compuesto. Los especialistas tomaron muestras de sangre y realizaron mediciones para analizar sus efectos. Las pruebas de genotoxicidad mostraron daño en el ADN y un incremento de micronúcleos, pequeñas estructuras celulares consideradas indicadores de daño genético. Uno de los resultados que llamó la atención de los investigadores fue encontrar cambios incluso con dosis pequeñas de DEHP. La investigación advierte así sobre una dimensión menos visible de la contaminación: los plásticos no sólo afectan a los animales cuando son ingeridos o provocan enredos. Las sustancias químicas que liberan también pueden incorporarse a los ecosistemas y alcanzar a distintos organismos. Los resultados fueron publicados en la revista científica Aquatic Toxicology y aportan nueva información sobre los riesgos que la contaminación plástica representa para especies de agua dulce. Navegación de entradas Una estrella devoró restos de su antiguo sistema planetario y terminó adquiriendo un insólito tono verde