El rechazo de los trabajadores del IMSS a la primera propuesta salarial llevó a una nueva negociación y a un incremento del ofrecimiento global de 6.8% a 8%.

La primera propuesta fue sometida a consulta el 14 de octubre por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social y la mayoría de los participantes votó en contra.

Tras el resultado, el IMSS y el SNTSS regresaron a la mesa de negociación. El nuevo acuerdo establece un aumento de 4% directo al salario tabular y otro 4% a la ayuda para renta de casa habitación.

Zoé Robledo aseguró que la modificación respondió a las inconformidades expresadas por los propios trabajadores y que el incremento es financieramente viable sin afectar la atención médica ni el suministro de insumos.

La representación sindical aceptó el nuevo esquema y consideró concluida la revisión salarial de 2026.

No todos los trabajadores comparten esa postura. Integrantes del movimiento disidente mantienen la exigencia de un incremento mayor y anunciaron que continuarán con las protestas.

La negociación salarial deja así dos escenarios: un acuerdo formal entre el IMSS y su representación sindical, pero también un sector de trabajadores que considera que sus demandas todavía no han sido atendidas.