Una lesión detectada en un solo becerro fue suficiente para detener temporalmente la exportación de ganado desde Sonora hacia Estados Unidos. El animal fue identificado el 16 de octubre durante una inspección sanitaria en la estación cuarentenaria de Agua Prieta. Las lesiones podían confundirse con síntomas de enfermedades vesiculares de importancia sanitaria. Como medida preventiva, las exportaciones fueron suspendidas mientras especialistas tomaron muestras y las enviaron al laboratorio de alta seguridad del Senasica en Ciudad de México. Los resultados estuvieron disponibles en menos de 24 horas: descartaron fiebre aftosa y determinaron que se trataba de estomatitis papular bovina. Esta enfermedad puede producir lesiones alrededor del hocico y las mucosas de los bovinos, pero no representa el mismo riesgo sanitario que la fiebre aftosa. Una vez descartada la enfermedad de alto impacto, este martes fueron reanudadas las exportaciones por Agua Prieta hacia Douglas, Arizona. El episodio puso a prueba los mecanismos de vigilancia sanitaria en Navegación de entradas Salud advierte riesgo de nuevos casos humanos de gusano barrenador en Durango