El peso de Kekén dentro de la industria porcícola de Yucatán también significa una mayor responsabilidad ambiental. La empresa y sus granjas aparceras concentran alrededor de 80% de la producción estatal, de acuerdo con las autoridades.

De las 14 granjas propias de Kekén, 11 están instalando sistemas y tecnologías complementarias para mejorar el tratamiento de sus aguas residuales.

Las otras tres ya cuentan con estos sistemas en funcionamiento. El plazo para concluir las adecuaciones vence en marzo de 2027.

El avance es menor entre sus aparceras. De 56 granjas, 39 han presentado proyectos para mejorar el tratamiento de aguas residuales, actualmente bajo evaluación ambiental.

En conjunto, las autoridades reportan que 100% de las granjas propias y 70% de las aparceras están tramitando o construyendo sistemas acordes con la NOM-001-SEMARNAT-2021.

La estrategia también contempla reducir emisiones de metano e incorporar tecnologías de aprovechamiento energético y economía circular.

El objetivo es claro: producir carne de cerdo ya no puede significar trasladar el costo ambiental al agua y al territorio de Yucatán.