Brasil volvió a decidir su Presidencia en una batalla cerrada entre Luiz Inácio Lula da Silva y el apellido Bolsonaro.

Cuatro años después de derrotar a Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022, Lula enfrentó ahora a su hijo, Flávio Bolsonaro, en una segunda vuelta que volvió a mostrar la profunda división política del país.

El resultado final dejó a Lula con 51.79% de los votos válidos, frente al 48.21% obtenido por el candidato del Partido Liberal.

La diferencia superó los cuatro millones de sufragios, suficiente para que Lula consiguiera la reelección y un cuarto periodo al frente de Brasil.

El resultado fue todavía más significativo porque Flávio había ganado la primera vuelta con aproximadamente 47% de los votos, mientras Lula quedó alrededor del 45%.

El mandatario logró revertir esa ventaja durante las semanas posteriores y terminó imponiéndose en el balotaje.

Flávio Bolsonaro, sin embargo, rechazó reconocer el resultado y anunció que buscará impugnar la elección por la ampliación del horario de votación. El Tribunal Superior Electoral sostuvo que las medidas adoptadas durante la jornada no modificaron el resultado.

Brasil cambió al candidato, pero mantuvo el duelo político: Lula volvió a enfrentarse al apellido Bolsonaro y volvió a ganar.