En medio de una relación comercial marcada por negociaciones, aranceles y el futuro del T-MEC, Marcelo Ebrard puso sobre la mesa una cifra que México busca convertir en argumento: el país compra alrededor de 350 mil millones de dólares anuales a Estados Unidos.

El secretario de Economía sostuvo que ningún otro mercado adquiere más productos estadunidenses y aseguró que las compras mexicanas superan incluso la suma de China, Alemania y Japón.

La relación funciona también en sentido contrario. Ebrard señaló que Estados Unidos adquiere alrededor de 600 mil millones de dólares en mercancías mexicanas.

El argumento ya había sido utilizado por el funcionario durante las negociaciones comerciales con Washington: México es el cliente número uno de Estados Unidos y esa integración es uno de los elementos que el gobierno mexicano ha puesto sobre la mesa para defender condiciones comerciales favorables.

La relevancia del mercado estadunidense para México tampoco es menor. Hasta septiembre, 84.4% de las exportaciones mexicanas se dirigieron hacia Estados Unidos.

Con miles de millones de dólares circulando en ambas direcciones, la relación comercial deja una realidad difícil de ignorar: lo que ocurre de un lado de la frontera repercute directamente en el otro.