La cotización del peso mexicano vuelve a mirar hacia Washington. Antes de la próxima decisión de la Reserva Federal, la moneda nacional retrocedió hasta cerrar en 18.6798 pesos por dólar.

Más allá de la decisión inmediata sobre las tasas, los inversionistas estarán atentos al mensaje de la Fed sobre los siguientes meses.

La razón está en el diferencial entre las tasas de México y Estados Unidos, uno de los factores que durante años ha favorecido las inversiones denominadas en pesos mediante operaciones conocidas como carry trade.

Si los rendimientos estadounidenses aumentan o el mercado anticipa tasas más altas, esa diferencia puede reducirse y disminuir parte del atractivo de mantener inversiones en moneda mexicana.

Ese escenario ha ganado relevancia durante octubre y explica parte de la sensibilidad reciente del tipo de cambio.

Por eso, la atención no estará únicamente en si la Fed mueve o mantiene su tasa: cada palabra sobre lo que podría venir después puede terminar reflejándose también en el precio del dólar en México.