España modificó buena parte de su agenda pública después del accidente ferroviario de Toledo que ha dejado al menos 68 personas fallecidas. El rey Felipe VI expresó su pesar por el “terrible accidente” y transmitió su apoyo y cariño a las familias de las víctimas, los heridos y todas las personas afectadas. El monarca también reconoció el trabajo de los servicios de emergencia desplegados en la zona. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció su traslado a Urda para acompañar a los afectados y respaldar las labores de atención. Instituciones, autoridades y organizaciones políticas suspendieron o aplazaron distintos actos públicos ante la magnitud de la tragedia. El impacto alcanzó también al deporte: la Federación Española de Futbol aplazó partidos de la Copa del Rey previstos para este miércoles. Mientras España guarda luto, los trabajos continúan en Toledo y las autoridades investigan las circunstancias que provocaron una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos años en el país. Navegación de entradas Flávio Bolsonaro sale de Brasil pese a orden judicial para entregar sus pasaportes Una falla de seguridad y una orden bajo investigación: las claves del choque de trenes que dejó 68 muertos en España