Una falla informática en el sistema de seguridad ferroviaria y una posterior autorización para reanudar la circulación forman parte de las principales líneas de investigación sobre el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles en Toledo, España. El accidente dejó al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridas, según los reportes provisionales de las autoridades españolas. De acuerdo con la reconstrucción presentada por el Ministerio de Transportes, alrededor de las 8:30 de la mañana dejó de funcionar el sistema de seguridad LZB en un tramo de la línea Madrid-Sevilla. La avería provocó que al menos seis trenes se detuvieran. Sin embargo, seis minutos después, el centro de control de Adif autorizó la reanudación de la marcha de un AVE de Renfe. El tren avanzó aproximadamente 25 kilómetros hasta impactar, a las 8:53 horas, contra la parte trasera de un convoy de Iryo que seguía detenido cerca de Urda. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó como inexplicable la decisión de autorizar el movimiento del tren en esas circunstancias, aunque las responsabilidades concretas deberán determinarse mediante la investigación. El choque provocó el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales terminaron sobre un terraplén. Los servicios de emergencia desplegaron un amplio operativo de rescate. La tragedia ocurre apenas nueve meses después del accidente ferroviario registrado en Adamuz, Córdoba, el 18 de enero de 2026, que dejó 46 personas fallecidas. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que se investigará lo sucedido para esclarecer las causas y determinar si existieron negligencias. Por ahora, la circulación ferroviaria entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía permanece interrumpida, mientras continúan las labores de investigación y atención a las víctimas. Navegación de entradas Gobierno reporta más de 16 mil personas localizadas y anuncia revisión de investigaciones por desaparición