México reiteró su rechazo al embargo y otras medidas económicas coercitivas contra Cuba durante la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, España.

El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, acudió al encuentro en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum y defendió el diálogo como vía para resolver las diferencias entre países.

Durante su intervención, el canciller sostuvo que la política exterior mexicana se basa en el respeto al derecho internacional, la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias.

En ese contexto, reiteró la posición mexicana contra las restricciones económicas aplicadas a Cuba, una postura que México ha mantenido durante décadas en distintos foros internacionales.

La participación mexicana también puso énfasis en el multilateralismo y en la cooperación entre los países iberoamericanos frente a problemas que requieren respuestas conjuntas.

La Cumbre concluyó con la Declaración de Madrid, en la que los países participantes abordaron, entre otros asuntos, las medidas coercitivas que pueden obstaculizar el desarrollo de los Estados.