Cuando tenía ocho años, Xóchitl Guadalupe Cruz López observó un problema cotidiano en San Cristóbal de las Casas, Chiapas: algunas familias tenían dificultades para pagar gas y recurrían a la leña para poder calentar agua.

Decidió intentar resolverlo.

Con botellas de plástico, mangueras, madera, cristales reutilizados y energía solar desarrolló “Baño Calientito”, un calentador diseñado con materiales económicos y reciclados.

El proyecto aprovecha la radiación solar para elevar la temperatura del agua sin depender directamente de electricidad o gas.

Su trabajo llevó a Xóchitl a convertirse en 2018, cuando tenía apenas ocho años, en la primera niña en recibir el Reconocimiento ICN a la Mujer, otorgado por el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM.

Con los años, el prototipo fue mejorando y actualmente funciona en varios hogares.

Su historia volvió a viralizarse en redes sociales y llegó hasta la presidenta Claudia Sheinbaum, quien la recibió en Palacio Nacional para conocer personalmente el proyecto.

Pero Xóchitl tiene un objetivo que va más allá del reconocimiento: quiere que su calentador pueda llegar a comunidades donde las familias todavía enfrentan dificultades para acceder a agua caliente.