Un profesor del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México murió por suicidio el pasado 21 de julio, mientras se encontraba bajo un procedimiento derivado de una denuncia por presunta agresión sexual.

El docente fue identificado como Alberto Israel Jasso Cruz, quien aseguró haber trabajado durante 25 años en el IEMS y cerca de una década en planteles de educación media superior del Estado de México.

La denuncia fue presentada el 14 de julio por una estudiante ante el área jurídica de la institución educativa y el Ministerio Público, según la información disponible.

La joven acusó al profesor de haberla tocado de manera indebida en varias ocasiones. También reportó una crisis de ansiedad y un diagnóstico de cefalea tensional después de los hechos señalados.

Jasso Cruz negó las acusaciones y manifestó que atravesaba una situación de desgaste emocional, profesional y económico a raíz del procedimiento iniciado en su contra.

En un mensaje difundido antes de su fallecimiento, el docente sostuvo que una acusación de esta naturaleza podía derivar en la pérdida del empleo, el distanciamiento de familiares y amigos, así como en una condena social anticipada.

El profesor también afirmó que no consideraba garantizada la presunción de inocencia. Sus declaraciones representaban su versión personal y no constituían una resolución sobre la denuncia.

Además, recomendó a otros docentes mantener una relación estrictamente profesional con sus estudiantes y establecer límites claros dentro y fuera del aula.

No se ha dado a conocer si las autoridades ministeriales habían realizado entrevistas, peritajes u otras diligencias para esclarecer los hechos antes de la muerte del profesor.

La investigación debía determinar si existían elementos para acreditar la acusación presentada por la estudiante. El fallecimiento del docente no permite establecer por sí mismo responsabilidades ni desacreditar el testimonio de la denunciante.