Los casos de dengue muestran una disminución superior al 30 por ciento en México respecto al año anterior, aunque las autoridades sanitarias ya se preparan ante la posibilidad de un nuevo incremento durante 2027.

El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que la frecuencia de la enfermedad se mantiene considerablemente por debajo de los niveles registrados previamente y continúa descendiendo.

La reducción no significa que el riesgo haya desaparecido. Las autoridades estiman que el comportamiento cíclico del dengue podría provocar un repunte el próximo año, por lo que comenzaron a implementar acciones preventivas.

Entre las estrategias se encuentra la dispersión de 250 mil ovitrampas para inhibir la reproducción del mosquito transmisor, además del uso de mosquitos destinados a dificultar la reproducción de aquellos capaces de transmitir el virus.

La vigilancia se concentra particularmente en Yucatán, Campeche, Baja California Sur, Veracruz y Jalisco, identificados entre los estados con mayor riesgo para la reproducción del vector.

El reto será aprovechar la reducción registrada durante 2026 para fortalecer la prevención antes de que el ciclo epidemiológico vuelva a cambiar.