En medio de los gastos provocados por el regreso a clases, prestaciones laborales como los vales de despensa están funcionando como una herramienta para liberar parte del presupuesto de los hogares.

En medio de los gastos provocados por el regreso a clases, prestaciones laborales como los vales de despensa están funcionando como una herramienta para liberar parte del presupuesto de los hogares.

Una encuesta realizada por Up Sí Vale reveló que 96.7% de sus clientes considera que los vales de despensa y otras prestaciones resultan algo o muy útiles durante periodos de mayores gastos.

La importancia de estos beneficios aumenta durante el inicio del ciclo escolar, cuando las familias deben cubrir simultáneamente uniformes, útiles, mochilas, calzado, colegiaturas y otros artículos.

Según el mismo ejercicio, 89% de los encuestados considera estos desembolsos algo o muy desafiantes para el presupuesto familiar.

La estrategia más común consiste en comparar precios y aprovechar promociones, mientras los descuentos y prestaciones aparecen entre los recursos que más ayudan a administrar el gasto.

La presión económica no es menor. El 39.3% de los consultados reconoce que ha tenido que posponer o dejar de comprar algún artículo escolar por cuestiones presupuestales.

En ese contexto, los vales de despensa pueden permitir que una parte del ingreso que normalmente sería destinada a alimentos y productos básicos quede disponible para enfrentar otros compromisos.

El inicio del ciclo escolar vuelve así a mostrar que las prestaciones laborales pueden adquirir un valor adicional cuando las familias atraviesan temporadas de gastos extraordinarios.