El Sistema Cutzamala pasó en tres años de enfrentar uno de sus escenarios más complicados a registrar su mejor nivel de almacenamiento en una década.

Al cierre de agosto de 2026, las tres presas que conforman el sistema alcanzaron conjuntamente 81.05% de su capacidad, equivalentes a 634.252 millones de metros cúbicos de agua.

El contraste con años anteriores muestra la magnitud de la recuperación.

Para estas mismas fechas de 2023, cuando la sequía golpeaba con fuerza al centro del país, el Cutzamala se encontraba en apenas 36.71% de almacenamiento.

En 2024 alcanzaba aproximadamente 42%, mientras que para 2025 la situación había mejorado hasta llegar a 69.79%.

Ahora supera el 81%.

La recuperación se ha mantenido durante 13 semanas consecutivas gracias principalmente a las lluvias y los escurrimientos que alimentan Valle de Bravo, Villa Victoria y El Bosque.

El cambio resulta especialmente relevante para el Valle de México, debido a que el sistema abastece aproximadamente a 5 millones de habitantes.

De acuerdo con autoridades capitalinas, aporta alrededor de 422 millones de litros diarios, equivalentes aproximadamente a 18% del agua consumida en la región.

El escenario es considerablemente mejor al observado durante la crisis de años anteriores, aunque mantener niveles saludables dependerá del comportamiento de las lluvias y de la administración de las reservas.

La recuperación tampoco resuelve por sí misma problemas como las fugas en las redes de distribución y la dependencia de distintas fuentes de abastecimiento.

Sin embargo, después de años marcados por niveles críticos, el Cutzamala llega a septiembre con una reserva que parecía lejana durante los momentos más severos de la sequía.