La historia de Isao Harimoto trascendió el terreno de juego mucho antes de que se convirtiera en uno de los mejores bateadores que ha producido Japón. La historia de Isao Harimoto trascendió el terreno de juego mucho antes de que se convirtiera en uno de los mejores bateadores que ha producido Japón. La leyenda del beisbol japonés murió a los 86 años dejando una vida marcada por la supervivencia, la adversidad y una carrera deportiva histórica. Harimoto nació en Hiroshima en 1940, hijo de padres coreanos. Cuando tenía cuatro años sufrió graves quemaduras en la mano derecha que limitaron permanentemente gran parte de su movilidad. Un año después, el 6 de agosto de 1945, sobrevivió al lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima. Su hermana mayor, que se encontraba más cerca del epicentro, sufrió graves quemaduras y murió días después. Harimoto aprendió a jugar beisbol como zurdo y desde joven se propuso llegar al profesionalismo para mejorar las condiciones de vida de su familia. Debutó en 1959 y terminó construyendo una carrera de 23 temporadas. Al momento de retirarse acumulaba 3 mil 85 hits y 504 cuadrangulares, cifras que lo colocaron entre los grandes jugadores de la historia del beisbol japonés. Después de dejar los diamantes también utilizó su historia personal para pronunciarse contra la guerra y las armas nucleares. Consciente de que cada vez quedaban menos sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, Harimoto defendió durante sus últimos años la importancia de transmitir a las nuevas generaciones lo ocurrido en 1945. Navegación de entradas María Ortiz y Aidé Hernández impulsan el gol que llevó a México al podio continental Muerte de Zenyazen Escobar: FGR realiza más de 150 actos de investigación para esclarecer el caso