Rafael Márquez tiene una cuenta pendiente con la Selección Mexicana y ahora buscará saldarla desde una posición completamente diferente.

Rafael Márquez tiene una cuenta pendiente con la Selección Mexicana y ahora buscará saldarla desde una posición completamente diferente.

El histórico capitán fue presentado oficialmente como director técnico del Tri para encabezar el proceso hacia la Copa del Mundo de España, Portugal y Marruecos 2030.

Como futbolista, Márquez disputó cinco Mundiales consecutivos: Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018.

En esas cinco participaciones, México quedó eliminado en los octavos de final.

Ahora, el exdefensor tendrá desde el banquillo una nueva posibilidad de intentar llevar al combinado nacional más lejos en una Copa del Mundo.

Márquez llega después de formar parte del cuerpo técnico de Javier Aguirre durante el Mundial de 2026, por lo que conoce tanto al plantel como el funcionamiento interno de la selección.

El nuevo entrenador considera que esa continuidad representa una ventaja para desarrollar su proyecto.

La intención no será reconstruir completamente al equipo, sino mantener lo conseguido, corregir sus debilidades y elevar su nivel competitivo.

Además de los resultados, Márquez pretende consolidar una identidad que acerque nuevamente a los aficionados con la selección.

El desafío tendrá una dimensión especial para quien durante años portó el gafete de capitán: conseguir como entrenador aquello que se le negó durante cinco Copas del Mundo como jugador.