Un grupo de investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis logró identificar un punto vulnerable en las bacterias Escherichia coli (E. coli) y Shigella, dos de los principales microorganismos responsables de enfermedades diarreicas en el mundo. El hallazgo permitió conocer con mayor precisión la forma en que estas bacterias logran atravesar las defensas naturales del intestino para provocar infecciones, información que podría ser clave para desarrollar una vacuna preventiva. Los científicos descubrieron que ambas bacterias utilizan tres enzimas para romper la barrera protectora del moco intestinal, pero también identificaron que los anticuerpos pueden bloquearlas al adherirse a una estructura común presente en todas ellas. Para observar este mecanismo utilizaron criomicroscopía electrónica, una técnica que permite analizar moléculas biológicas a temperaturas extremadamente bajas y obtener imágenes tridimensionales de alta resolución. Gracias a esta tecnología fue posible detectar una estructura compartida por las enzimas, considerada ahora como un posible objetivo para el diseño de futuras vacunas capaces de impedir que las bacterias se establezcan en el intestino. De acuerdo con los investigadores, una inmunización basada en esa estructura podría fortalecer la respuesta del organismo antes de la infección y reducir el impacto de enfermedades diarreicas, una de las principales causas de muerte infantil en diversas regiones del mundo. Aunque el desarrollo de una vacuna aún requiere nuevas investigaciones y pruebas, el descubrimiento representa un avance relevante en la búsqueda de estrategias para prevenir una enfermedad que cada año afecta a millones de personas.