El mundo del cine está de luto tras la muerte de Sam Neill, actor neozelandés que alcanzó fama internacional por interpretar al paleontólogo Alan Grant en la saga Jurassic Park. Su familia confirmó que falleció a los 78 años en Sídney, Australia. Los familiares del intérprete señalaron que su muerte fue inesperada y recordaron que recientemente había logrado superar el cáncer en la sangre que hizo público durante los últimos años de su vida. Aunque millones de personas lo identifican por enfrentarse a dinosaurios en la pantalla grande, Neill desarrolló una carrera mucho más amplia. Participó en decenas de producciones de distintos géneros, desde dramas hasta thrillers, compartiendo créditos con figuras como Meryl Streep y Holly Hunter. Su trayectoria comenzó en Nueva Zelanda, país al que llegó siendo niño tras nacer en Irlanda del Norte. Desde finales de la década de 1970 logró abrirse paso en la industria cinematográfica hasta convertirse en uno de los actores más respetados de habla inglesa. Además de su faceta artística, cultivó una exitosa carrera como productor de vino con su marca Two Paddocks, proyecto al que dedicó gran parte de su vida y que lo convirtió también en un referente del sector vitivinícola neozelandés. Reconocido por su cercanía con el público y su constante actividad en redes sociales, donde compartía imágenes de su granja y de los animales que criaba, Sam Neill se mantuvo activo hasta sus últimos años. Con su fallecimiento, la industria pierde a un actor que dejó huella en generaciones de espectadores y cuyo trabajo permanecerá como parte de la historia del cine internacional. Navegación de entradas Louis Tomlinson provoca indignación tras pedir abucheos contra México; piden boicot a su concierto en CDMX