La muerte de Elisa Loyo Gutiérrez, ocurrida en Filipinas hace casi 18 años, volverá a ser investigada por la Fiscalía General de la República luego de que un tribunal federal ordenara reabrir el expediente por considerar que nunca se agotaron todas las líneas de investigación. La joven, de 25 años, trabajaba como chef en un hotel del municipio de Pampanga cuando fue encontrada sin vida el 26 de diciembre de 2008. Aunque las autoridades locales concluyeron que se había suicidado, su familia rechazó esa versión desde el primer momento. Según los antecedentes del caso, Elisa había denunciado problemas laborales y presuntas amenazas semanas antes de desaparecer. Su madre perdió contacto con ella el 22 de diciembre y cuatro días después fue informada de su fallecimiento. Durante el proceso judicial, la familia señaló diversas anomalías, entre ellas la desaparición de evidencias, la falta de estudios periciales fundamentales y la ausencia de investigaciones sobre personas que tenían acceso al lugar donde fue localizado el cuerpo. En abril de 2026, un Tribunal Colegiado resolvió que la FGR debía revocar la decisión de cerrar el caso y realizar una investigación seria, inmediata e imparcial bajo los protocolos aplicables para muertes violentas de mujeres. Como parte del cumplimiento de esa sentencia, representantes de la Fiscalía sostuvieron una reunión con la familia de Elisa y con integrantes del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio para definir las diligencias que deberán realizarse. Con esta resolución, el caso de Elisa Loyo vuelve a abrirse con el objetivo de determinar si su muerte fue investigada correctamente o si existen elementos para establecer que pudo tratarse de un feminicidio. Navegación de entradas España despliega Ejército tras avalancha migratoria que desborda Ceuta