Tras 15 días desaparecido, Erasto Crisanto Valdez fue rescatado con vida desde una caverna de un cenote ubicado en el sur de Veracruz, en un caso que sorprendió por las difíciles condiciones en las que habría permanecido. El pescador ingresó al lugar y perdió contacto con el exterior, lo que dio inicio a una intensa búsqueda encabezada por buzos especializados y personal de la Secretaría de Marina. La clave de su supervivencia podría estar en una característica común de algunos sistemas de cavernas subterráneas: la existencia de espacios parcialmente secos o bolsas de aire dentro de los túneles inundados. Una cavidad de este tipo habría permitido que Erasto permaneciera fuera del agua y pudiera respirar pese a encontrarse a más de 100 metros de profundidad. Sin embargo, sobrevivir durante dos semanas en esas condiciones habría implicado soportar oscuridad absoluta, humedad, frío, agotamiento y una severa falta de alimento y líquidos. Aunque la hipótesis de una cámara de aire ayuda a explicar el rescate, todavía faltan detalles oficiales sobre la configuración del lugar y sobre cómo consiguió mantenerse con vida durante todo ese tiempo.