Las irregularidades registradas durante el concurso de ingreso a licenciatura de este año tendrán consecuencias permanentes en la manera en que la UNAM organiza sus exámenes de admisión. La Universidad decidió crear una nueva coordinación encargada de concentrar funciones que anteriormente estaban repartidas entre diferentes dependencias. El cambio busca cerrar los “vacíos operativos” identificados después de que se aplicara un examen en línea sin contar con mecanismos suficientes para garantizar que los aspirantes no recibieran ayuda externa. La situación llevó previamente a la Universidad a convocar un examen de control presencial para verificar resultados y posteriormente a revisar todo el modelo de ingreso. Una comisión técnica recomendó entonces que una sola instancia asumiera la coordinación completa del procedimiento y que especialistas externos a la operación cotidiana acompañaran sus decisiones. La nueva Coordinación de Administración y Servicios Escolares responde a esa recomendación. También contará con un consejo asesor que deberá opinar y aprobar aspectos relevantes, incluidas las modalidades que podrán utilizarse en futuros exámenes. La Universidad ya determinó que, mientras no existan las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de una prueba completamente en línea, los exámenes de ingreso continuarán realizándose presencialmente con dispositivos electrónicos precargados. La reorganización busca convertir las fallas del proceso anterior en cambios estructurales para ofrecer mayor certeza a las siguientes generaciones de aspirantes. Navegación de entradas Inteligencia artificial y nuevas tecnologías, entre los grandes retos de la UNAM a sus 475 años