Autoridades de Jalisco encendieron las alertas después de que 11 cocodrilos americanos adultos fueran encontrados muertos durante las últimas semanas en Puerto Vallarta, Bahía de Banderas y otros puntos de la costa. Los hallazgos ocurren después del ataque registrado el 26 de junio en Marina Vallarta, donde Irving Mauricio, un turista de 28 años originario de la Ciudad de México, murió luego de ser atacado por un cocodrilo mientras tomaba fotografías cerca de aguas turbias. El reptil lo arrastró hacia el mar y su cuerpo fue localizado al día siguiente, aproximadamente a 500 metros de la costa. El cocodrilo involucrado fue posteriormente capturado y entregado a las autoridades ambientales para su reubicación. Sin embargo, desde aquel episodio se ha registrado la muerte de varios ejemplares. Uno de los casos que más preocupación generó fue el de un cocodrilo localizado decapitado y sin cola en el Parque Estatal Estero El Salado. Sergio Ramírez, director de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, pidió evitar represalias contra estos animales y recordó que un ataque no justifica su exterminio. Autoridades ambientales también advierten que la expansión hotelera y urbana ha reducido manglares, humedales y otros espacios que forman parte del hábitat natural de los cocodrilos. A ello se suma la temporada de lluvias, que provoca desbordamientos y facilita el desplazamiento de los ejemplares hacia zonas habitadas. El cocodrilo americano está protegido por la NOM-059-SEMARNAT-2010, por lo que dañarlo o matarlo puede constituir un delito federal. Navegación de entradas México supera las 96 mil toneladas de sargazo recolectadas durante 2026