La participación de rescatistas mexicanos tras el terremoto de magnitud 7.4 que golpeó Colombia quedó en medio de una controversia por los permisos necesarios para que brigadas extranjeras intervengan en las labores de búsqueda.

La polémica involucra principalmente a Topos Azteca y al equipo especializado de la Secretaría de la Defensa Nacional, cuyos integrantes estaban preparados para viajar, pero no recibieron la autorización requerida por las autoridades colombianas.

La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que Colombia solicitó una certificación adicional para permitir el despliegue de los elementos de la Defensa, pese a que el equipo mexicano cuenta con acreditaciones para realizar tareas de búsqueda y rescate.

La situación fue distinta con Topos Azteca. La brigada arribó a Cali el 12 de agosto y su fundador, Héctor Méndez, fue cuestionado sobre los permisos para participar en la emergencia.

“Nosotros atendemos el llamado del deber, no solicitamos permisos. No venimos a la politiquería”, respondió.

La declaración alimentó la discusión sobre la necesidad de que los grupos internacionales se coordinen con las autoridades del país afectado, incluso cuando cuentan con experiencia en emergencias.

Pese a la controversia, Topos Azteca reportó haber realizado un rescate en Cali. En contraste, el equipo de la Defensa permaneció a la espera del aval colombiano.

México sí envió ayuda humanitaria con 58.5 toneladas de víveres, agua y medicamentos, mientras la discusión sobre la participación de los rescatistas mantiene frente a frente dos argumentos: la urgencia de salvar vidas y la obligación de respetar los protocolos establecidos por Colombia.