Alberto Patishtán fue condenado a pasar 60 años en prisión por una emboscada ocurrida en Chiapas en 2000. Terminó pasando 13. Durante años sostuvo que era inocente, mientras organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaban inconsistencias en el proceso y exigían su liberación. La respuesta institucional tardó más de una década. En 2013, el Congreso modificó el Código Penal Federal para permitir al Ejecutivo conceder indultos cuando existieran indicios consistentes de violaciones graves a los derechos humanos de una persona sentenciada. Enrique Peña Nieto utilizó esa facultad para liberar a Patishtán el 31 de octubre de aquel año, al considerar que en su proceso existieron violaciones graves al debido proceso. Salió de prisión después de 13 años. El indulto le devolvió la libertad; nadie podía devolverle los 13 años que ya había perdido. Navegación de entradas Muere Gabino Palomares; queda La maldición de Malinche, la canción que sobrevivió a generaciones