La muerte de Dolly Parton a los 80 años deja a la música estadounidense sin una de sus figuras más reconocibles, pero también abre el recuento de una trayectoria que convirtió a una joven nacida en una familia humilde de Tennessee en un fenómeno cultural mundial.

Parton construyó un catálogo que incluye clásicos como “Jolene”, “Coat of Many Colors”, “9 to 5” e “I Will Always Love You”, esta última convertida años después en un fenómeno internacional también en la voz de Whitney Houston.

Su capacidad como compositora y su personalidad le permitieron abrirse paso en una industria country dominada durante décadas por hombres, hasta convertirse en una figura capaz de cruzar hacia el pop, el cine y la televisión.

El impacto tampoco quedó limitado al entretenimiento. Desarrolló Dollywood, uno de los principales atractivos turísticos de Tennessee, y convirtió la alfabetización infantil en una de sus causas mediante Imagination Library, que distribuye libros gratuitamente entre menores.

A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos y fue incorporada tanto al Country Music Hall of Fame como al Rock & Roll Hall of Fame, reflejo de una influencia que terminó por superar las fronteras del género que la vio nacer.

Dolly Parton murió este 25 de agosto en Nashville, pero deja detrás siete décadas de canciones, personajes, negocios y proyectos filantrópicos que hicieron de la “Reina del Country” mucho más que una estrella de la música.