México encontró este 15 de septiembre un inesperado escenario para celebrar su Independencia a más de 12 mil kilómetros de distancia: la Torre Azadi, uno de los monumentos más representativos de Teherán. México encontró este 15 de septiembre un inesperado escenario para celebrar su Independencia a más de 12 mil kilómetros de distancia: la Torre Azadi, uno de los monumentos más representativos de Teherán. La estructura fue cubierta con los colores verde, blanco y rojo, mientras que el escudo nacional mexicano apareció proyectado en la parte central del monumento. El acto formó parte de las conmemoraciones por los 216 años del inicio de la Independencia de México y fue presentado por la representación diplomática iraní como un símbolo de cercanía entre ambos pueblos. La Embajada de Irán en México resumió el gesto con un mensaje dirigido a los mexicanos: “México está en el corazón de Irán”. La iniciativa fue propuesta por la representación iraní en territorio mexicano y autorizada por el Ayuntamiento de Teherán. El embajador mexicano Guillermo Puente Ordorica agradeció desde Irán la muestra de amistad y destacó el valor simbólico de ver los colores nacionales sobre uno de los principales referentes arquitectónicos de la capital iraní. El homenaje ocurre además en un año marcado por un acercamiento particular entre las sociedades de ambos países. Durante el Mundial de 2026, la presencia de la selección iraní en Tijuana generó distintas muestras de hospitalidad y afecto por parte de aficionados mexicanos. Meses después, Teherán respondió con un gesto simbólico en sentido contrario: llevar los colores de México hasta uno de sus monumentos más reconocidos. Navegación de entradas “Sin subordinación”: México marca límites a EU mientras intenta recomponer relación con Washington