La presidenta Claudia Sheinbaum exigió al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, explicar la actuación policial durante la manifestación del domingo 11 de octubre en Guadalajara, donde miles de ciudadanos protestaron por la mala calidad del agua que reciben en sus hogares.

Durante su conferencia matutina, la mandataria cuestionó el uso de gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a los participantes, al considerar necesario distinguir entre las acciones de contención y la represión.

“Muchas veces la fuerza pública debe contener, pero una cosa es contener y otra cosa es reprimir”, declaró.

Sheinbaum también solicitó al gobierno estatal informar las razones del operativo y publicar los nombres de las personas detenidas.

La movilización comenzó de manera pacífica en la glorieta de La Minerva y avanzó hacia Casa Jalisco, donde se registraron enfrentamientos entre policías y algunos participantes.

El gobierno estatal reportó 39 detenidos y 28 policías lesionados, dos de ellos de gravedad. Organizaciones civiles denunciaron posibles detenciones arbitrarias y cuestionaron el uso de la fuerza.

Por su parte, Lemus sostuvo que un grupo de aproximadamente 400 personas ajenas a la movilización original provocó los enfrentamientos mediante agresiones contra los uniformados.

El gobernador aseguró que ordenó revisar las grabaciones para identificar y sancionar posibles excesos policiales.

Sheinbaum rechazó tanto la represión como la violencia durante las manifestaciones y pidió privilegiar el diálogo.

El episodio coloca al gobierno de Jalisco ante la exigencia de esclarecer las circunstancias del operativo y determinar si la respuesta policial respetó los derechos de quienes participaron en la protesta.