El ARNm se volvió mundialmente conocido gracias a las vacunas contra Covid-19. Ahora, la misma plataforma tecnológica está dando uno de sus pasos más importantes en el tratamiento del cáncer. Un ensayo fase 3 encontró que una vacuna personalizada de ARNm combinada con pembrolizumab redujo 42% el riesgo de recurrencia o muerte en pacientes con melanoma de alto riesgo. La vacuna, denominada intismeran autogene, funciona de manera distinta a las utilizadas contra enfermedades infecciosas. Los científicos estudian primero el tumor de cada paciente para identificar mutaciones particulares. Después utilizan esa información para fabricar un tratamiento destinado a enseñar al sistema inmunitario cuáles células debe reconocer como una amenaza. La estrategia no sustituye la cirugía. Los participantes habían tenido sus tumores completamente extirpados y recibieron posteriormente el tratamiento para disminuir las posibilidades de que el cáncer regresara. Resultados anteriores ya habían mostrado señales prometedoras. Un ensayo fase 2b con cinco años de seguimiento registró una reducción de 49% en el riesgo de recurrencia o muerte frente a pembrolizumab solo. Ahora los resultados del estudio fase 3 fortalecen la evidencia, aunque el tratamiento todavía deberá superar los procesos regulatorios antes de llegar ampliamente a los pacientes. El ARNm no terminó su historia con la pandemia. Su siguiente gran capítulo podría escribirse en tratamientos contra el cáncer hechos para cada paciente. Navegación de entradas Confirman rabia en zorrita que rasguñó a una bebé en Cancún; la menor recibió atención médica