Antes de convertirse en la primera gobernadora latina de Texas, Gina Hinojosa encontró una de sus principales motivaciones para entrar a la política mucho más cerca de casa: en la escuela de su hijo.

La abogada participó en una movilización para evitar el cierre de la primaria a la que asistía el menor, amenazada por recortes presupuestarios.

Aquella experiencia terminó acercándola a la vida pública.

Hinojosa fue elegida en 2016 para la Cámara de Representantes de Texas y convirtió la defensa de la educación pública en uno de los temas recurrentes de su trayectoria política.

Una década después, la demócrata derrotó al republicano Greg Abbott y consiguió uno de los triunfos más importantes de las elecciones de 2026.

Durante su campaña volvió a colocar las escuelas entre sus prioridades y prometió cambios en la conducción del sistema educativo estatal.

Hinojosa también centró su discurso en el costo de vida, la corrupción y el crecimiento de los centros de datos de alto consumo energético.

Su victoria rompió además una barrera histórica: Texas no elegía a un demócrata para la gubernatura desde 1990 y nunca había tenido a una mujer latina al frente del estado.