Que un trabajador pueda denunciar una posible irregularidad sin tener que revelar públicamente quién es. Esa es la lógica detrás del buzón electrónico que consejeros del Instituto Nacional Electoral buscan establecer.

La medida pretende ofrecer mayor protección al personal que tenga información sobre posibles anomalías administrativas, laborales o relacionadas con decisiones tomadas dentro del organismo.

El consejero Arturo Castillo explicó previamente que el objetivo es generar un espacio seguro para presentar denuncias y garantizar que éstas reciban trámite.

La iniciativa forma parte de un proceso más amplio de revisión interna que también contempla analizar contratos y licitaciones, así como realizar un diagnóstico sobre el clima laboral.

El Consejo General ya había aprobado medidas encaminadas a permitir denuncias bajo anonimato dentro del programa para promover espacios laborales seguros, inclusivos y libres de violencia.

Ahora se busca avanzar hacia un mecanismo electrónico que facilite la recepción de información.

Las denuncias, por sí mismas, no implicarán que exista una responsabilidad comprobada: deberán ser revisadas y, cuando corresponda, canalizadas hacia las instancias competentes para su investigación.