México volvió a aparecer como un punto relevante dentro de la compleja relación entre Cuba y Estados Unidos, luego de que el embajador cubano Eugenio Martínez Enríquez reaccionara desde territorio mexicano a los recientes resultados electorales estadunidenses.

El diplomático celebró que ciudadanos de Estados Unidos se hayan pronunciado en las urnas contra lo que calificó como “autoritarismo”, una interpretación expresada en medio de las diferencias que mantiene La Habana con Washington.

La declaración adquiere además un componente mexicano debido a la postura que el país ha mantenido frente al bloqueo económico contra Cuba.

México ha reiterado su rechazo a esa política y ha defendido principios como la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, mientras mantiene relaciones diplomáticas con La Habana.

De esta manera, la reacción a las elecciones estadunidenses se suma a un escenario diplomático más amplio en el que México mantiene vínculos con ambos países pese a las diferencias que persisten entre Washington y La Habana.