Alfredo Harp Helú no considera terminada su historia como empresario deportivo. A sus 82 años, el propietario de los Diablos Rojos del México asegura que aún existe espacio para ampliar las inversiones de su familia en distintas disciplinas, tanto dentro como fuera del país.

El empresario ha comenzado a delegar parte importante de las decisiones relacionadas con sus equipos y proyectos deportivos a su hijo Santiago Harp, de 26 años, mientras concentra esfuerzos en dejar ordenado el patrimonio que construyó durante décadas en los sectores financiero, empresarial, deportivo y filantrópico.

Harp Helú explicó que actualmente vive con una visión enfocada en el día a día y en garantizar que sus proyectos tengan continuidad. Su legado deportivo incluye la propiedad de los Diablos Rojos desde 1994, de los Guerreros de Oaxaca desde 1996 y una participación como inversionista en los Padres de San Diego de Grandes Ligas.

Su apuesta también se ha extendido a la infraestructura. En la Ciudad de México construyó el Estadio Alfredo Harp Helú, inaugurado en 2019, mientras que en Oaxaca impulsó el Estadio Yu’Va, que abrió sus puertas en mayo de 2026.

Diablos Rojos también amplió su presencia hacia otras disciplinas con equipos en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional y en la Liga Mexicana de Softbol.

El empresario destacó además el papel que Santiago Harp ha comenzado a desempeñar en la administración deportiva. Según relató, su hijo intentó inicialmente seguir una carrera como beisbolista, pero finalmente estudió Administración de Negocios y se incorporó a la estructura directiva.

Bajo su gestión, los Diablos Rojos han conquistado dos campeonatos consecutivos, resultado que Alfredo Harp considera una muestra de que el relevo generacional comienza a consolidarse.

La expansión deportiva también está relacionada con el ingreso de Diablos Rojos a la Bolsa Mexicana de Valores en 2025, donde la empresa debutó con una capitalización de 624.3 millones de pesos.

Para Harp Helú, esa condición obliga a mantener una estrategia de crecimiento. Por ello, adelanta que existen planes para explorar nuevas disciplinas y oportunidades internacionales.

“Estamos metidos en el basquetbol, softbol y seguramente vamos a entrar en otros deportes en México y en el extranjero”, afirmó el empresario, dejando claro que su apuesta deportiva todavía no ha llegado a su límite.