El gobierno federal presentó Olinia Carga, una nueva versión del vehículo eléctrico mexicano pensado para transporte de mercancías ligeras. El modelo fue anunciado con capacidad de hasta 650 kilos y un precio estimado de 150 mil pesos.

La apuesta busca insertarse en el mercado de movilidad urbana y reparto de última milla, donde los costos de combustible y mantenimiento pesan cada vez más para pequeños negocios. El proyecto también pretende impulsar capacidades nacionales en electromovilidad.

Olinia ha sido presentado como un símbolo industrial del sexenio: un vehículo eléctrico de bajo costo, con participación de instituciones públicas y potencial de producción nacional. El reto será pasar del prototipo a una cadena de fabricación confiable, competitiva y escalable.

Si el modelo logra llegar a tiempo y con precio accesible, podría abrir una alternativa para comerciantes, repartidores y flotillas locales. Si no, quedará como otro proyecto ambicioso atrapado entre el anuncio político y la realidad del mercado.