La revisión conjunta del T-MEC tendrá una nueva etapa en septiembre, después de que México y Estados Unidos concluyeran su tercera ronda de negociaciones bilaterales en la capital mexicana.

Los equipos técnicos de ambos países trabajaron durante tres días en asuntos relacionados con acero, aluminio, automóviles, agricultura, servicios de pagos electrónicos y condiciones laborales.

La Secretaría de Economía informó que también se discutieron medidas para fortalecer la producción en América del Norte e integrar de mejor manera las cadenas regionales de suministro.

Uno de los puntos analizados fue la reducción de importaciones provenientes de Asia en sectores estratégicos, aunque el comunicado conjunto no detalló medidas, plazos o compromisos concretos.

Marcelo Ebrard y Jamieson Greer encabezaron las conversaciones y acordaron que sus equipos vuelvan a reunirse en Washington durante la primera mitad de septiembre.

Como parte de su visita, Greer se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional para revisar los avances de las mesas y la situación de la relación económica bilateral.

Ambos destacaron la importancia de evitar que terceros países aprovechen las condiciones comerciales de la región sin pertenecer al tratado, práctica que las autoridades describieron como aprovechamiento indebido.

México indicó que mantiene una posición favorable en el mercado estadounidense, debido a que 85 por ciento de sus exportaciones continúa entrando sin arancel al amparo del acuerdo comercial.

Las conversaciones bilaterales se desarrollan después de la reunión ministerial del 1 de julio, con la que los tres países socios iniciaron formalmente el proceso de revisión.

Por separado, Sheinbaum aclaró que los asuntos relacionados con seguridad fronteriza y agua son tratados en otras mesas de coordinación y no forman parte de la negociación comercial encabezada por Economía.