Jonathan “Honas” Meléndez no solamente ocupaba el lugar detrás de los teclados de Camilo Séptimo. Durante más de una década fue una de las piezas que ayudaron a construir la identidad sonora de la agrupación mexicana.

Jonathan “Honas” Meléndez no solamente ocupaba el lugar detrás de los teclados de Camilo Séptimo. Durante más de una década fue una de las piezas que ayudaron a construir la identidad sonora de la agrupación mexicana.

Meléndez, asesinado a los 38 años junto con integrantes de su familia en Atizapán de Zaragoza, fue músico, compositor, productor y miembro fundador de la banda.

Camilo Séptimo comenzó su historia en 2013 junto con Manuel “Coe” Mendoza y Erik Vázquez, desarrollando una propuesta que mezcló rock alternativo, pop, sintetizadores y elementos electrónicos.

En sus primeros años, la agrupación se presentó en espacios pequeños y universidades, incluidas instalaciones de la UNAM.

El lanzamiento del EP Maya en 2014 representó uno de sus primeros pasos importantes, mientras canciones como “No confíes en mí” comenzaron a incrementar su presencia dentro de la escena independiente.

Posteriormente llegaron producciones como Óleos, Navegantes, Ecos y Jardín de las almas, además de canciones como “Miénteme”, “Vicio”, “Inevitable” y “Contacto”.

Dentro del proyecto, “Honas” estuvo particularmente relacionado con los teclados y sintetizadores que dieron a Camilo Séptimo parte de su característica atmósfera electrónica.

Con el crecimiento de la banda llegaron presentaciones en el Vive Latino, el Auditorio Nacional y el Palacio de los Deportes, muy lejos de aquellos pequeños escenarios donde comenzó el proyecto.

Su asesinato, ocurrido el 1 de septiembre junto con su esposa embarazada, su hija de tres años y una joven de 21 años, interrumpió una trayectoria que permaneció ligada a Camilo Séptimo desde sus primeros años.